kokon | 18 Noviembre, 2007 18:42
Ayer asistí al concierto que dentro del 39 Festival de Jazz de Barcelona daba el joven pianista y electrólogo noruego Bugge Wesseltoft en la Sala Luz de Gas. Es la antítesis de Sonny Rollins que acababa de ver el día anterior.Poco preocupado por su apariencia escénica, tiene el carisma de un biólogo en el laboratorio, es decir :cero. Simplemente hace su trabajo. Situado entre el piano y numerosos instrumentales electrónicos: samplea sus propias notas, produce distorsiones, regraba mientras toca el piano con emoción contenida en medio de todo tipo de ruidos eléctricos.El concierto fue a palo seco, quiero decir que normalmente se hace acompañar de Jan Martin Vagen que a modo de DjVisual acompaña los momentos más duros de los conciertos de Wesseltoft, pero ayer no actúo por causas justificadas.
Para comprender mejor la música de Wesseltoft conviene hacer un poco de história: el Jazz tiene sus raíces en los sonidos ancestrales de los tambores abatutsi , en los cantos repetitivos en los aum, aum, aum que lanzaban los vendedores negros ambulantes que recorrían las calles de los pueblos sureños de Estados Unidos , en la recolección del algodón, los cantos eclesiásticos y desde luego en el lamentoso Blues.Todo eso de un modo u otro se ha ido manteniendo en las sucesivas etapas evolutivas del jazz: ragtime, dixiland, be-bop, cool o free. Los blancos eran raros contrapuntos en la historia negra, lo era el mismo Dave Brubeck que triunfó con su Take Five en 1961.En su cuarteto, Joe Morello, Eugene Wright, Brubeck and Paul Desmond, tres de los músicos eran blancos y el cuarto era negro y tocaba el contrabajo con el recuerdo del aum, aum, aum perdido; la voz principal era del saxofonista Paul Desmond que con aspecto de inspector de hacienda sorprendió con su tez pálida y blanquecina en una música hecha para los barrios oscuros. Es cierto que los que conozcan bien la historia de esta música, dirán que ha habido magníficas excepciones, Gerry Mulligan, Chet Baker, Stan Getz y otros pero se mire como se mire la batuta era negra. Esto fue así hasta principios de los años ochenta en que la fusión con el rock y con otros géneros dio entrada a músicos que con sus instrumentos eléctricos cambiaron el panorama como: Joe Zawinul, John McLaughlin, Pat Metheny, John Scofield, Steve Morse, y ahora Bugge Wesseltoft con sus peculiares sonidos electrógenos, pero añadiendo suavidad , estrépito y momentos de melodía en una mezcla que lo convierten en un fenómeno muy especial del Jazz contemporáneo.
Aunque los orígenes del Jazz queden tan lejos, los momentos en los que Bugge Wesseltoft hacía guiños "Bluesys" o empezaba un ritmito de esos de mover los pies, conseguía unos grititos agudos por parte del público y esos silbiditos de complicidad que tanto gustan a los americanos y que ya hemos hecho nuestros. Desde mi punto de vista estos momentos son esos pequeños indicios de negritud que aun perduran en una música de Jazz decididamente hecha por músicos blancos y además europeos. No es casualidad que uno de los momentos más agradecidos por el público fuera precisamente una pieza inspirada en el ya mencionado "Take a Five" recordando la versión que nuestro inspector de hacienda hiciera en 1961.
Yo creo que pronto se dará un nuevo paso hacia adelante y volverá a rugir el león, pero mientras para dejar clara la supremacía blanca en el Jazz actual, he puesto dos videos, en uno: la versión mítica del "Take a Five", y en el otro, Wesseltoft toca con John Scofield mientras se ven las imágenes de Jan Martin Vagen.
Dave Brubeck Quartet.
Sobre Kokon la palabra que esconde al escribano y que es de origen japonés: Kokon. Se compone de dos principios activos: el primero Ko indica antigüedad y Kon lo de ahora mismo, lo que acaba de suceder. Es una palabra que une el pasado y el presente , lo antiguo y lo moderno. En esa frontera nace la flor kokonica. Sobre el título del Blog. Cuando alguien considera que “todo es muy raro”, lo más fácil y lógico es pensar que el raro es él. Que las cosas son como deben ser, como siempre han sido y que eso no debería extrañar a nadie. Aquel que se extraña ante lo que sucede no puede ser una persona normal, tranquila, serena, sino un pesimista que vive con la incomodidad del que no entiende nada.Al contrario,los que conocen la auténtica naturaleza de las cosas, saben lo que la vida es. Los sabios conocen el mundo sin salir de su casa no se extrañan de nada, quieren transmitir ese don, ser una guía para los perplejos para los que estamos presos de desorientación y de dudas. Para los sabios: nada es raro. Simplemente TODO ES
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Hola Cristina: ¿eres Cristina O.la pianista?Me gustaría que me explicaras como fue el concierto que viste de Bugge en el Sonar, yo no lo ví y me interesa su evolución hasta llegar hasta hoy.Gracias por tu intervención.
Hola Cristina: ¿eres Cristina O.la pianista?Me gustaría que me explicaras como fue el concierto que viste de Bugge en el Sonar, yo no lo ví y me interesa su evolución hasta llegar hasta hoy.Gracias por tu intervención.
En primera fila. Podía ver en la tapa del piano los montajes con las cuerdas para captar los sonidos con los micros.
POR DONDE ESTABAS SENTADA?
Yo también estuve en el concierto. Sinceramente creo que bugge está evolucionando a una etapa de instrospección, aunque ayer tubiera momentos de demostración de lo que es capaz en el jazz electrónico experimental. Sin duda es un maestro en el conocimiento del sampler y mezclas con ritmos de jazz o en ciertos momentos de blues.
La primera vez que lo vi en directo fue hace unos años en el Sonar, y sinceramente, el acompañamiento que llevaba de percusión y chelo eran magistrales. En cierta medida echo en falta esa colaboración. La concepción actual que en determinados momentos parece de "hombre orquesta experimental" hace dificil a veces su comprensión. Lo cual no desmerece su magistralidad. Hubo momentos de expresión de gran sensibilidad.